Marrakech. La ciudad que reúne pasado y futuro en el presente. La urbe que es capaz de juntar en un mismo rincón tradición y un guiño a la modernidad. Valgan como ejemplo la célebre Place des Épices y su encantador e innovador Café des Épices. ¿Los conocéis? Os propongo que hoy nos tomemos juntos un descanso por allí ;). La Place des Épices rivaliza en encanto y personalidad con la famosísima Jamaa el Fna, pero su especialidad son los productos de paja y las especias. Cestos y sombreros de paja traídos directamente del campo y gorros de alegres colores ocupan el centro de la plaza. Mientras, pilas de especias que parece que van a derrumbarse en cualquier momento, se sostienen milagrosamente en sus extremos. También en la Place des Épices se esconde la entrada al mágico mundo de las alfombras de la ciudad, unos tesoros artesanos que en Marrakech tienen su propio zoco.
Este espacio abierto en pleno zoco de Marrakech es el lugar perfecto para asomarnos tranquilamente a la intimidad de la ciudad, a su cotidianeidad, a la vida de barrio y de mercado. Si ponemos atención asistiremos a conversaciones habituales y veremos a personas que realizan los oficios más sorprendentes y tradicionales, todo ello en medio del bullicio y la confusión provocados por bicis, carros, motos y gentes. Nos toparemos con astutos comerciantes, en ocasiones mujeres ataviadas con largas chilabas clásicas y pañuelo, que tientan a los viajeros, fácilmente reconocibles por sus rostros emocionados y su ropa occidental. Para observar sin que nada nos distraiga, sin que nadie advierta nuestra presencia, os recomiendo una terraza que cuenta con las mejores vistas a las gentes, las mercancías, la plaza y los tejados del zoco: el Café des Épices.
Suficientemente integrado en lo que le rodea como para no desentonar ni llamar la atención, este rectángulo ocre, es tan distinto a todo, tan de ahora, que una vez que lo conoces, no puede pasar desapercibido, en medio de un entorno que parece anclado en el tiempo. El Café des Épices representa a la Marrakech que mira hacia el futuro con un toque bohemio. Se trata de un café con wi-fi y exposiciones fotográficas temporales (cuando yo fui unas bonitas fotos realizadas con cámara analógica adornaban sus paredes). Un oasis para tomarse un respiro y desconectar un rato de la agitación de las callejuelas de los zocos, absolutamente cosmopolita, perfecto para beber y picar algo, lo mismo un té de menta que una coca-cola, un sandwich que un tajín.
Marrakech es una ciudad intensa, en la que en ocasiones puedes sentir la necesidad de encontrar sitios desde donde observarla despacio. Son precisamente esos rincones privilegiados los que te hacen cogerle cariño y hacerla tuya. ¿Os animaréis a conocerlos?
Consejos prácticos
En la Place des Épices, concretamente en la entrada al zoco de las alfombras a la izquierda hay una tienda que vende cojines y poufs preciosos. Os la recomiendo. Yo me traje de allí el cojín que veis en primer plano en esta foto de mi casa ;).
El Café des Épices se encuentra en la Place des Épices y tiene web en francés. Os dejo el enlace aquí. En él se utilizan unos vasos de cristal reciclado hechos a mano que vi en varios establecimientos de la ciudad y después por los zocos. Así que aproveché mi visita a la tienda Michi, de la que ya os hablé en este post, para hacerme con unos.
Las tiendas y el café de los que os hablo hoy están también recomendados en las Rutas por el zoco y demás tips de Marrakech que elaboran personalmente y facilitan por escrito los chicos de Riad Abracadabra, ese estupendo y familiar hotel boutique con encanto en el que me alojé en Marrakech y del que ya os hablé aquí. ¡Muy recomendable!
Para terminar, si os habéis quedado con más ganas de esta ciudad, ya sabéis que en el blog hay más posts de Marrakech esperando a que les echéis un vistazo ;).
¡Que tengáis una bonita semana!Place y Café des Épices, oasis trendy en los zocos de Marrakech/Place and Café des Épices, trendy havens in the souks of Marrakech


































































